A la espera de tú nacimiento
Navidad desde dentro Cuánto te agradezco, Jesús, que estés preparando mi corazón para tu venida. Cómo me gustaría poder acogerte como te acogió nuestra Madre, la Virgen: su corazón fue la mejor cuna para Ti. Hoy quiero ofrecerte, Jesús, mi vida y mi corazón; que sean tu cuna desde mi pobreza, porque sé que con tu presencia enriqueces mi existencia. Y desde mi frialdad, calientas el ambiente con tu nacimiento. Gracias, Jesús, por elegir mi corazón y el corazón de cada hermano para nacer de nuevo. No te importa cómo está nuestro corazón; lo único que necesitas es acogida. Entonces, es Navidad. Porque la Navidad no es una fiesta que se vive desde fuera, sino desde dentro. Navidad es un estado permanente: estar tocados por dentro por el amor de mi Dios, y vivir con el deseo de contagiar la alegría que llevamos dentro. Navidad es decir desde la propia vida: «Hágase en mí según tu palabra», como la Virgen María. «¿Cómo se puede vivir la Navidad no com...
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