MI ESPÍRITU SE ALEGRA EN DIOS MI SALVADOR

        NIÑO DE BELÉN



Niño de Belén, te esperamos con mucha alegría
Estamos preparando la cuna de nuestro corazón para tu llegada.

Jesús, niño de Belén, me encantaría verte así: niño, con esos ojos grandes, con una mirada penetrante hasta el fondo de mí misma; una mirada limpia, transparente, llena de ternura, de bondad y de amor. 
Déjame cautivar por tu mirada, que me sobrecoja y me haga sentir amada, aceptada y acogida por Ti.
Y verte sonreír, porque en tu sonrisa me dices que estás feliz de nacer de nuevo en nuestra humanidad. 
En tu sonrisa nos hablas, te comunicas con nosotros, diciéndonos lo feliz que estás de estar entre nosotros. 
En tu sonrisa veo a un Dios alegre, a quien no le falta nada, porque lo tiene todo.

En esta semana nos preparamos desde una actitud de alegría, porque ya queda poco para tu llegada.
 Alegría por tu presencia, porque te puedo sentir como nuestra Madre, la Virgen, que proclama con gozo tu venida:
«Se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador».

Tú, Niño de Belén, con tu venida nos transmites la riqueza de estar en tu compañía.

Con los brazos abiertos veo tu ternura,
como si quisieras abrazarme o como si me pidieras que te abrace, que te reciba.
 Son también brazos que se entregan, que se donan, que ofrecen toda tu riqueza.

Te veo feliz, y es que estás rodeado de amor:
 es el amor del Padre que llevas dentro, y es este amor el que nos estás comunicando. 

Todo está envuelto en la presencia de Dios.

La cuna que estamos preparando es un pesebre lleno de paja, que simboliza mi pobreza, querida por Ti. 
Así es ese corazón mío: pobre, pequeño, limitado, pecador. Ese es tu pesebre, tu cuna. Pero el centro no es la cuna: eres Tú, que nos enriqueces con tu presencia.

Con tu pobreza me enseñas que solo el amor del Padre basta. Gracias por darnos a conocer tu generosidad: siendo rico, te hiciste pobre para enriquecernos con tu pobreza (cf. 2 Cor 8,9).

Niño de Belén, te esperamos.
Ya está cerca la Navidad.
Dios con nosotros.


Comentarios

Entradas populares de este blog

A la espera de tú nacimiento

II Semana de Adviento.Llamada a dar frutos de conversión.Ciclo A