A la espera de tú nacimiento



Navidad desde dentro

Cuánto te agradezco, Jesús, que estés preparando mi corazón para tu venida. Cómo me gustaría poder acogerte como te acogió nuestra Madre, la Virgen: su corazón fue la mejor cuna para Ti.

Hoy quiero ofrecerte, Jesús, mi vida y mi corazón; que sean tu cuna desde mi pobreza, porque sé que con tu presencia enriqueces mi existencia. Y desde mi frialdad, calientas el ambiente con tu nacimiento.

Gracias, Jesús, por elegir mi corazón y el corazón de cada hermano para nacer de nuevo. No te importa cómo está nuestro corazón; lo único que necesitas es acogida.

Entonces, es Navidad. Porque la Navidad no es una fiesta que se vive desde fuera, sino desde dentro.
 Navidad es un estado permanente: estar tocados por dentro por el amor de mi Dios, y vivir con el deseo de contagiar la alegría que llevamos dentro.

Navidad es decir desde la propia vida: «Hágase en mí según tu palabra», como la Virgen María.

«¿Cómo se puede vivir la Navidad no como un espacio donde se decora el árbol, el pesebre con algunas pajas y figuritas propias, sino cómo vivir la Navidad de verdad? 
No como un recuerdo histórico, pasajero y momentáneo, sino como el hábitat estable y definitivo de toda nuestra vida: día tras día y noche tras noche, en verano y en invierno, desde el 25 de diciembre hasta el año siguiente. Con una alegría navideña creciente, desde la juventud llena de ilusiones hasta la edad madura y la ancianidad, con aire juvenil, encanto y ternura creciente de un Dios Niño recién nacido. Toda esta Navidad permanente, novedosa y resplandeciente, acompañada de estrellas parpadeantes». 
Y yo diría: con un cielo azul intenso y nubes como copos de algodón, con un sol resplandeciente como el que nos acompaña en este momento aquí, en la cueva de Belén, Entiendo que me dices: 
«Aquí estoy, tu Dios, tu Niño de Belén».

«Qué alegría seguir vuestras huellas, conocer el pesebre, contemplar al Niño. 

Qué alegría ser invitado a la fiesta navideña, uno más del grupo, con mi nombre escrito en el cielo».

Y esto es Navidad: estar aquí, en silencio, ante la Palabra hecha Niño.

Muy pronto, en muchos hogares, se celebrará la Navidad, la Natividad del Niño. Y hay millones de hermanos que viven un larguísimo Adviento: están a la espera; la Navidad tarda demasiado; el nacimiento se hace difícil.

 María, Madre de la Iglesia, en nuevos pesebres, encuentra Belén cerrado; muchos permanecen en silencio ante su llamado.

Yo quiero preparar la Navidad con alegría, junto a Ti, María, Madre nuestra, junto a José y el Niño. Hoy sé que vuelves a nacer en cada casa, en cada hogar, en el corazón del mundo.
Hoy es Navidad .
    Feliz Navidad 🎊🌟🌠🌌

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