Actitudes para Vivir el Adviento desde El Asombro de María en la Anunciación

La actitud de Asombro de María en la Anunciación tiene un significado profundo, espiritual y humano. No es solo una reacción emocional, sino un modo de situarse ante Dios. 

1. Asombro como apertura a lo divino

El asombro de María expresa que reconoce que Dios está actuando. Ella percibe que lo que escucha no proviene de lo humano, y se abre a un misterio que la sobrepasa.

El asombro es la puerta por la que entra la fe.

Solo quien se deja sorprender por Dios puede acoger lo inesperado.

2. Asombro como humildad verdadera

María no se siente “merecedora”; se asombra porque comprende que todo es pura gracia, don gratuito.
“¿Por qué a mí?” podría haber sido su pensamiento.
Su sorpresa nace de la humildad, no de un temor paralizante.

3. Asombro como discernimiento

El Evangelio dice que María “se turbó” y reflexionaba sobre el saludo.
Esto muestra que su asombro no es pasividad:

piensa, discierne, pregunta;

quiere comprender la voluntad de Dios.
El asombro la mueve a buscar luz, no a rechazar lo incomprensible.

4. Asombro como disponibilidad

Lo sorprendente de María es que su asombro no la bloquea, sino que la prepara para decir “sí”.
A pesar de no entenderlo todo, se abre.Su actitud muestra confianza y docilidad interior.

5. Asombro como reconocimiento del misterio

María se encuentra ante un misterio insondable:
Dios la ha elegido para ser madre del Mesías.
Su asombro reconoce que Dios irrumpe en lo cotidiano y transforma su vida.

6. Asombro como signo de fe madura

La fe no elimina el asombro; lo purifica.El asombro de María muestra que: la fe verdadera no es ciega ni automática; la fe se mezcla con sorpresa, preguntas, reverencia y entrega.

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